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lunes, 28 de enero de 2013

¡ Por fin, uno con buena boca !

Cazaba en Plasencia, La Solana con la Sociedad de cazadores Placentinos.
Mi chiquitín me acompañaba y disfrutamos de lo lindo,
El día no acompañó nada, día de niebla y agua, eso estropeo en parte la Batida, aunque se cobraron 20 guarros se pudo hacer bastante mas pero el día no acompañó.
Yo sigo con mi racha de buena suerte, disfrute de un buen puesto y me lo pasé como los indios, dos que vinieron dos que puse patas arriba.
Este guarro apareció pronto, no se había soltado aun y ya pasó por mi puesto a unos cien metros atravesado por delante de nosotros, Daniel me decía tira, tira y yo como de costumbre no tiré, el guarro iba derecho a mi cuñado que estaba en el puesto de al lado, se lo respeté y no le rompió, se aplastó en un cerrete delante de los dos, cuando llegaron los perreros y dieron cuatro voces, arrancó a toda pastilla derecho hacia nosotros, Daniel me decía Papa que viene hay, que viene, que viene derecho a nosotros, lo dejé cumplir y lo maté a 15 metros escasos de nosotros, lo vimos venir desde mas de 100 metros, a mi pequeño eso dice que no se le olvidará en la vida, "una cosa grande y negra corriendo hacia nosotros".
Pero ahí no podía quedar la cosa, pasaron los perreros y a los 15 minutos una ladra hacia nosotros, pedazo de cochino que traían los perros, se les venía parando cada nada y presentando batalla, yo escuchaba a lo lejos "rematar ese guarro que me queda sin perros" no me lo pensé dejé a mi Daniel fuera de peligro y fui a por el guarro, ya lo veía por donde andaba de carrasqueras en carrasqueras y siempre cubriéndose, cuando llegué a el  le vi las pelotas que tenía, la alzada que daba que sobresalía por encima de los carrascos y los perros que no le echaban mano, comencé a darle vueltas buscando la cabeza y sin peligro para los perros, de pronto se me arranca derecho a mi con la boca abierta y sin encarar y a metro y medio se suelto un chispazo que le rompo la mandíbula inferior  casi entera, se suelto otro a tenazón y sin encarar que lo falló y el bicho que corre hacia abajo entonces ya me echo el rifle a la cara y detrás de la oreja y mi Daniel encima del canchal viéndome "ostia papa se tiró a por ti me decía" traía una mano rota y por suerte para el que le hizo la primera sangre no tenía boca si no se hubiese quedado sin ella por el tiro, pero de cuerpo era quizás mas grande que el otro, si pesarían los 80 kilos o mas cada uno.
Bueno pues creo que con estos por mi parte voy a cerrar la temporada montera,no se ha dado mal, el balance ocho guarros en cinco monterías esperemos que otro año siga la buena racha.

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